Muchas veces se habla de la magia del cine, como ese poder que tiene el séptimo arte para hacerte creer posible lo imposible y que logra emocionar a cualquiera con sus historias universales.

Detrás de toda esa magia, trabajan una gran cantidad de profesionales del sector, para lograr que te sientes en tu butaca y disfrutes de esa película que tantas ganas tienes de ver.

Como en toda magia, algunas veces se esconden trucos para hacer realidad los sueños. Uno de los más famosos dentro del cine, es el conocido como el grito Wilhelm. ¿Sabes de qué efecto de sonido se trata?

Para aportar un poco de información al funcionamiento de la industria del cine, el trabajo de postproducción es aquel que se produce tras el rodaje de la película.

En ese proceso, se edita el material grabado, tanto de imagen como de sonido. Normalmente, los profesionales suelen contar con una biblioteca de medios, donde pueden encontrarse sonidos de recursos para cualquier tipo de situación, desde abrir una puerta a encender un cigarrillo, o como en este caso, a un grito de dolor.

El grito Wilhelm es un efecto de sonido con más de sesenta años de antigüedad dentro de la industria del cine. Es un sonido comúnmente usado cuando algún personaje en una escena muere o es herido y en ese momento se escucha el famoso grito.

Este grito se escuchó por primera vez en 1951, en la película Tambores lejanos, un western protagonizado por Gary Cooper, cuando uno de los personajes es atacado por un caimán. En ese momento, Warner Bros, productora de la cinta, guardó el sonido en su archivo de audio como era costumbre en la época, por si era posible reciclarlo, sin saber que se convertiría en uno de los sonidos más icónicos del cine.

Realmente, tomó su nombre tal y como se le conoce hoy en día, de la película ‘La carga de los jinetes indios’ (1953), cuando uno de los personajes es herido por una flecha y se puede escuchar el mítico grito que se creó un par de años antes.

Fue precisamente por este personaje, que en la historia se llamaba Wilhelm, lo que hizo que se quedara con el nombre por el que todo el mundo lo conoce. Años más tarde, en 1977, Ben Burtt trabajaba en el departamento de edición de la primera Star Wars y buceando entre los bancos de sonidos que había, encontró el grito Wilhelm, bautizado en ese momento como ‘hombre siendo comido por un caimán’, en referencia al primer uso del grito.

Burtt quedó maravillado por el grito y decidió usarlo en todas las películas en las que colaborase desde entonces, siendo la primera más famosa, evidentemente, ‘La guerra de las Galaxias’.

Desde entonces, se ha usado en infinidad de ocasiones y en películas de todo género, y una gran cantidad de cineastas lo han empleado en sus obras: Quentin Tarantino en Reservoir Dogs (1992), Steven Spielberg en En busca del arca perdida (1981), Tim Burton en Batman Vuelve (1992), o Peter Jackson en El Hobbit: Un Viaje Inesperado (2012), incluso en cintas de animación como Aladdin (1992) o Toy Story (1995) la lista es infinita y no se salva ningún género.

¿Pero quién se esconde realmente tras el grito Wilhelm?

Todo apunta a que se trata del cantante y actor Sheb Wooley, que fue contratado para pre-grabar algunos sonidos de la película pionera en este sonido, ‘Tambores Lejanos’, y que además aparecía como actor secundario en la misma.

Seguro que Wooley desconocía que su grito se iba a convertir en una leyenda del cine y que seguiría vigente tantos años después. Es tan famoso, que hasta existen camisetas estampadas con el grito.

Seguro que a partir de ahora, cuando vayas a ver una película, estarás atento por si escuchas el grito Wilhelm.

Pásate por tu Cinesa más cercano, y a ver si lo encuentras en cualquiera de las películas que se encuentran en cartelera este verano.

¿Te animas a intentarlo?

Sobre el autor de este post:

Adonai (@SoldieRyan) es diseñador gráfico, bloguero y cinéfilo especialista en todo lo relacionado al séptimo arte. No dudes en echarle un ojo (o dos) a su blog de cine: Salvando al Soldado Ryan

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