Hoy vamos a hacer una defensa, una gran defensa al séptimo arte y a esa actividad tan bonita y única que supone ir al cine.

En Cinesa queremos defender las ventajas y las bondades de ir al cine. Los últimos tiempos parecen facilitar al público el ver sus obras favoritas en casa pero hay una gran cantidad de razones por las que merece la pena asomarse a una sala de cine y disfrutar de una experiencia tan especial.

 

Te mostramos las siguientes:

La magia del cine.
No hay otro lugar como el cine para viajar. Si piensas que no te puedes permitir un billete de avión ni una reserva de hotel en algún exótico lugar, con tu entrada de cine puedes viajar donde tú quieras.

Te sentirás inmerso en países en los que nunca has estado, viajarás a otros universos y vivirás una experiencia única rodeado de oscuridad, únicamente con la enorme pantalla de cine como tu luz.

la magia del cine

Y por supuesto, compartirás viajes vitales y emocionales de tus personajes favoritos, llorarás, reirás y sufrirás con ellos. Pocas experiencias existen que consigan aunar tantas emociones en un solo sitio.

Sales de casa
Muchas veces nos acomodamos demasiado y no tenemos ninguna buena razón para salir de las cuatro paredes de nuestro hogar.

Ya pasamos suficiente tiempo en el sofá del salón viendo siempre la misma pantalla. Ir al cine supone moverte hasta tu sala de cine favorita, para poder disfrutar de una buena película pero es que, además, ir al cine también puede ser una buena excusa para ir de compras, comer antes o después de la película o dar un paseo posterior para reflexionar sobre lo que acabas de ver.

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Las palomitas
Sí, puede parecer una razón muy simple, pero no por ello es menos importante. Las palomitas se pueden encontrar en muy pocos lugares fuera de los cines, y por supuesto, tampoco con el mismo sabor genuino.

palomitas

Ver una película acompañado por tus palomitas y un refresco es un placer que en pocos lugares se puede alcanzar. Esta tradición, que viene de muy lejos como ya comentamos en una entrada anterior, es otra buena razón para ir al cine.

Solo o acompañado
A las personas nos suele dar vergüenza, muchas veces, realizar determinadas actividades sin compañía. Tampoco debería, ya que no siempre debemos ir acompañados a todo lo que hacemos.

El cine es una buena manera de iniciarse en esta sana práctica de aprender a disfrutar en soledad. Ir al cine solo, sin tener que depender de nadie o convencer a tu acompañante para ver una película que sólo tú quieres ver, es un regalo para ti. De hecho, te lo puedes tomar como un momento maravilloso para tu disfrute.

ir al cine solo

Déjate llevar con una buena película que estabas deseando ver en la oscuridad de una sala de cine. Pero si decides ir acompañado, podrás tener esas irrepetibles charlas post-película, para compartir y debatir todo lo que habéis visto.

Para una cita perfecta
Y si de compañías tenemos que hablar, no puede faltar tu pareja -o tu futura pareja-, ya que terminar una cita o empezarla con una película adecuada para la ocasión, puede ser una manera perfecta de encarar una noche fantástica.

Llora, ríe y aplaude con tu acompañante, o bien aprovecha la oscuridad de una sala de cine para cogeros de la mano o el detalle que te salga, depende de ti. Pero desde luego, complicidad y buenos momentos vais a tener.

La pantalla
No hay nada más grande para disfrutar de una película que una buena pantalla de cine. No importa la calidad de tu equipo de televisión que tengas en casa, ni la cantidad de altavoces que hayas instalado, ni la comodidad de tu sofá, nada puede igualar a una buena sala de cine.

Su pantalla es el buque insignia, ya que poder ver a tus personajes en una sala de cine, con las luces apagadas y toda la atención centrada en esa enorme superficie blanca, crea una relación única entre tú y la película.

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Con estas razones, que no son pocas, no se nos ocurre ninguna excusa para no ir a tu sala Cinesa favorita y escoger esa película que estás deseando ver. El precio de la entrada compensa de sobra la experiencia que te brinda ir al cine, ya que probablemente, cuando veas una película en el cine, y más aún, si es una de esas joyas que te marcan, nunca olvidarás ese momento, cuando se apagaron las luces y empezó ese recuerdo imborrable que conservarás siempre. Así que ya lo sabes, cambia sofá y series por cine, ¡vive tu historia!

Quién sabe, a lo mejor te cambia la vida.

 

Sobre el autor de este post:

Adonai (@SoldieRyan) es diseñador gráfico, bloguero y cinéfilo especialista en todo lo relacionado al séptimo arte. No dudes en echarle un ojo (o dos) a su blog de cine: Salvando al Soldado Ryan

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