Llega diciembre, el frío, la nieve y las películas navideñas. Te ofrecemos una selección de las 5 películas que dejaron huella.

Solo en casa (1990):

La película que lanzó al inevitable estrellato a un joven Macaulay Culkin, es uno de los clásicos en estas fechas.

¡Quién no la ha visto! Esta película dirigida por Chris Columbus (el director de las dos primeras películas de la saga Harry Potter) cuenta las andanzas de un niño que por azares de la vida, es olvidado en su propia casa por sus padres.

A la espera de que sus progenitores vuelvan, deberá hacer frente al intento de asaltar su casa por dos atracadores de poca monta.

¿Su defensa? Todo aquello que encuentra en casa y puede utilizar contra estos malhechores. Una divertida y simpática película para toda la familia que ya es un clásico.

Perfecta para pasar un rato entretenido y dejarnos sorprender con lo tierno y terrible que puede llegar a ser al mismo tiempo un pequeño niño rubio de ojos azules.

Recomendada para los nostálgicos de los noventa y esos adultos que siguen siendo niños.

Pesadilla antes de Navidad (1993):

Película de animación pero quizás no tan para niños.

Pesadilla antes de Navidad es un film hecho con stop motion producido por Tim Burton, con lo que ello implica: estética gótica, humor negro y personajes más muertos que vivos.

Sorprendentemente funciona a la perfección esta peculiar mezcla que aúna dos celebraciones tan diferentes como son Halloween y Navidad.

Jack Skeleton vive en la ciudad de Halloween, hasta que un día descubre una puerta a la ciudad de Navidad.

Enamorado por lo que encuentra en este lugar, decide llevar la celebración navideña a su tierra, pero los habitantes no entienden el significado de la Navidad y todo termina en desastre.

Jack deberá corregir sus errores si quiere salvar la Navidad, y su ciudad. Una curiosa historia salida de la cabeza de Tim Burton y que en versión animada, permite expresar visualmente toda la fuerza que tiene la historia.

Una joya que seguro que disfrutarán aquellos que estén buscando una película algo diferente, aunque sea en Navidad.

El Grinch (2000):

Uno de los personajes más icónicos de toda la imaginería navideña es el Grinch, aunque es más famoso en EE.UU., su tierra de origen, que en Europa.

Sin embargo, este personaje inventado por el Dr. Seuss en 1957 ya contó con una adaptación anterior, pero la que se puede considerar como definitiva, es la que protagoniza Jim Carrey a las órdenes de Ron Howard.

La película está basada en una historia, ambientada en el interior de un copo de nieve (sí, tal cuál) que está habitado por unos lugareños del pueblo Villaquién.

El Grinch detesta la Navidad y plantea destrozársela a los habitantes de la Villa robando los regalos, hasta que se le interpone la pequeña Cindy (Taylor Momsen) para abrirle los ojos y que descubra el poder del amor en estas fechas.

Una opción perfecta para descubrir un poco de folklore yankie sobre esta celebración tan universal. Recomendada para todos aquellos que quieren aprender a querer la Navidad.

Love Actually (2003):

La película romántica más emblemática de los últimos años sucede en Navidad.

Esta cinta británica cruza varias historias de amor o desamor con el nexo en común de estar ambientadas en la noche más mágica del año.

Con un reparto coral de campanillas con la flor y nata del star system del cine inglés, con nombres de la talla de Hugh Grant, Liam Neeson, Colin Firth, Laura Linney, Alan Rickman, Keira Knightley, Emma Thompson, Bill Nighy o el incomparable Rowan Atkinson (Mr. Bean).

Todos ellos entregados a interpretar a personas muy humanas, que podrían ser cualquiera de nosotros y precisamente ahí reside la grandeza de esta película: la facilidad con la que el espectador se puede identificar con todas y cada una de las historias que se cuentan.

Un padre viudo ayuda a su hijo pequeño a conquistar a la chica del colegio, el primer ministro británico se enamora de una miembro de su personal, un escritor descubre que su novia le es infiel con su hermano, un matrimonio ‘felizmente’ casado empieza a hacer aguas y así hasta cubrir un montón de situaciones románticas.

Recomendada para los románticos.

Frozen (2013):

Disney nunca falta a su cita anual en estas fechas navideñas tan señaladas para los más pequeños.

Acertó de lleno con Frozen que ha encandilado a grandes y pequeños por sus carismáticos personajes.

Frozen está ambientada en un lejano reino del norte de Europa, donde viven dos princesas huérfanas. La hermana mayor, Elsa, resulta tener poderes mágicos que descubre de pequeña junto a su hermana Anna, pero sus padres la obligan a que nunca los muestre en público.

Cuando son ya unas chicas jóvenes, Elsa es coronada pero por accidente durante la ceremonia, se liberan sus poderes ante toda la corte y huye.

Su hermana pequeña Anna decide partir en su búsqueda y convencerla para que vuelva a su casa y retire el invierno perpetuo que ha desatado con su marcha.

Una historia entrañable y entretenida. Recomendada para pasar un buen rato en familia.

Y a ti, ¿cuál es la película de Navidad que más te gusta?

 

Sobre el autor de este post:

Adonai (@SoldieRyan) es diseñador gráfico, bloguero y cinéfilo especialista en todo lo relacionado al séptimo arte. No dudes en echarle un ojo (o dos) a su blog de cine: Salvando al Soldado Ryan.

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