¿Quién no conoce a Spiderman?

Es quizás uno de los personajes más famosos de la cultura pop desde los años 60. No en vano, tal vez junto a Superman, es el superhéroe más famoso que nos llegó desde Estados Unidos.

Consciente de ello, y fieles a su cita anual, que últimamente se convierte casi en semestral, Marvel nos trae su nueva película, protagonizada, como no, por el trepamuros.

El hecho de que finalmente nuestro arácnido favorito volviera a la casa que lo vio nacer, es un sueño hecho realidad que parecía imposible hace apenas unos años, pero gracias a la colaboración entre Marvel y la propietaria de los derechos del personaje, Sony, el próximo 28 de julio vamos a poder disfrutar de la tercera versión del personaje en la gran pantalla.

Es un buen momento para recordar las versiones del personaje estrenadas hasta la fecha, ya que se trata de la tercera encarnación de Spiderman en el cine en menos de 20 años.

Spiderman (2002):

La primera de la saga original, y una de las pioneras en el género de los superhéroes en el cine, dirigida por Sam Raimi. Tobey Maguire daba vida a Peter Parker y por supuesto, su alter ego Spiderman.

Un Peter más maduro a pesar de tener una vida aparentemente juvenil, ya que Tobey Maguire tenía casi 30 años cuando dio vida al personaje. En esta ocasión, estaba acompañado por Willem Dafoe como el villano Norman Osdorp, que acaba convertido en el Duende Verde, y por James Franco como su mejor amigo. Kirsten Dunst despertaba el interés romántico de la protagonista, Mary Jane Watson.

La película fue un éxito de taquilla y de crítica, logrando recaudar en su momento más de 800 millones de dólares, marcando récords por doquier. Se contaban los orígenes del personaje, cómo adquiría sus poderes debido a la mítica picadura de una araña radioactiva, y cómo terminaba convertido en Spiderman.

A pesar de ser bastante fiel a los cómics, se introdujeron algunas novedades que no terminaron de convencer a cierto sector de los fans.

Spiderman 2 (2004):

Continuación directa de la primera parte, con los mismos responsables frente y tras las cámaras. Maguire estaba más cómodo con el personaje y las escenas de acción eran mucho más espectaculares. James Franco interpretando a Harry Osborn, y Dunst como Mary Jane, logrando evolucionar las relaciones entre los personajes y que la historia fuera mucho más interesante.

El villano a batir en esta ocasión, uno de los clásicos de los cómics, sería Alfred Molina como el Doctor Octopus, , que realizaba una excelente interpretación del personaje cuyo peligro consistía en los cuatro tentáculos que quedan integrados en su columna vertebral y con los que puede destrozar casi cualquier cosa.

La secuela volvió a ser un taquillazo, y superó en calidad a la anterior en casi todos los aspectos. De hecho, es considerada una de las mejores películas de superhéroes. Mítica es la escena de la pelea sobre los vagones de metro entre Spiderman y Octopus, con unos efectos especiales impresionantes para la época.

Spader-Man 3 (2007):

A pesar de haber logrado un éxito sin precedentes, haciendo inválido el lema de ‘segundas partes nunca fueron buenas’, con esta tercera parte todo se les fue de las manos.

Sam Raimi y los guionistas de la tercera parte, decidieron introducir hasta tres villanos en la misma película contra los que Spiderman tenía que hacer frente.

Sumado a esto, la historia del romance entre Peter Parker y Mary Jane Watson seguía una evolución sin sentido. Todo se venía abajo, más aún, con las escenas del inefable baile de un Peter Parker poseído por el simiente, hasta el trágico y lamentable final para el personaje de James Franco.

Aunque siguió siendo un éxito de taquilla, la crítica se cebó tanto con esta tercera parte de las aventuras de Spiderman, que la trilogía de Raimi y Maguire quedó herida, y no siguió, a pesar de los planes que tenía Sony para una cuarta parte.

The Amazing Spiderman (2012):

Sony no perdió el tiempo, y consciente de que tenía una gallina de los huevos de oro con su franquicia del arácnido superhéroe, decidió respetar la saga cambiando director y actores, dándole un lavado de cara necesario para asegurar otro taquillazo.

Contando con el director Marc Webb, que venía de dirigir un éxito entre el público más indie con la película romántica ‘500 días juntos’ (2011), la intención de Sony consistía en volver a contar los orígenes del personaje, pero de un modo diferente, para que todo pareciera nuevo.

De hecho, por fin pudimos ver en pantalla al primer gran amor de Peter Parker en los cómics como dios manda: Gwen Stacy, que tenía el rostro de la encantadora Emma Stone.

La química entre Andrew Garfield –nuevo Spiderman- y Stone era tangible, y de hecho, ese fue uno de los puntos fuertes de esta nueva versión.

Marc Webb estaba acostumbrado a dirigir historias con personajes jóvenes y encantadores, esta no fue la excepción.

El villano a batir en esta ocasión, otro de los clásicos, fue el doctor Curt Connors también conocido como el Lagarto. Un científico que por inocularse una especie de químico, termina convertido en un lagarto gigante que siembra el pánico en Manhattan.

The Amazing Spider-Man: el poder de electro (2014):

Tras dar en la diana con la primera parte de este reinicio del personaje, y de nuevo con Garfield en el papel de Spiderman, junto con el resto del equipo; continuó la historia siguiendo con los traumas que azotaban al personaje en la película anterior.

La relación entre Parker y Stacy seguía siendo lo mejor de la película, y se empezaron a introducir elementos, que parecía que iban a desencadenar en todo un universo compartido al más puro estilo Marvel, con los villanos y otros personajes secundarios de Spiderman.

Aquí volvieron a cometer el error de querer abarcar demasiado, e introdujeron de nuevo al personaje del Duende Verde, protagonizado por Dan Dehan, Paul Giamatti interpretando al villano Rino y el enemigo estrella de la función, Jamie Foxx que interpretaba a Electro.

Demasiados personajes y demasiadas historias abiertas que no se cerraban, incluida la que correspondía por fin, a los padres de Peter Parker. Un título que tenía demasiadas ambiciones que no terminaron de conectar con el público.

Recaudó más de 700 millones de dólares, y aunque con otras películas esto podría considerarse un gran éxito, la taquilla no sirvió para continuar con la saga.

Spiderman: Homecoming (2017):

Tras lo que parecía un punto muerto, y el sueño frustrado de poder ver a Spiderman en el elaborado y exitoso universo que Marvel estaba creando para sus películas, a veces los imposibles se cumplen.

Sony cedió los derechos temporalmente a Marvel para que introdujera al personaje en sus películas, cuya primera aparición propiamente dicha, fue en Capitán América: ‘Civil War’ (2016), y de hecho, fue de lo más celebrado de la tercera aventura del Capi.

Se apostó por un Peter Parker mucho más juvenil, con los rasgos del joven actor Tom Holland (‘Lo imposible’, 2012). Muchos aplaudieron el nuevo concepto del personaje, se generó curiosidad por verle en acción, lo antes posible, en solitario.

Bajo el ala de Tony Stark, Spiderman tendrá que aprender a controlar sus poderes, a proteger a los suyos y a enfrentarse al Buitre (Michael Keaton).

¿Será esta la versión definitiva? tendrás que salir de dudas y verla con tus propios ojos.

Disfruta de la película en tu CINESA más cercano y seguro que quedarás atrapado por las redes de Spiderman.

Sobre el autor de este post:

Adonai (@SoldieRyan) es diseñador gráfico, bloguero y cinéfilo especialista en todo lo relacionado al séptimo arte. No dudes en echarle un ojo (o dos) a su blog de cine: Salvando al Soldado Ryan

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