Estos días está en boca de todos el estreno de Logan, última parte de la trilogía/spin-off sobre Lobezno -miembro de los X-Men- interpretado por un entregado Hugh Jackman. Por lo visto, las críticas que está cosechando la catalogan como de las mejores de toda la saga.

Estamos seguros de que más de uno andará un poco perdido entre tanta secuela, spin-off y precuela de esta exitosa franquicia. Por este motivo, es buena ocasión para realizar un repaso a la infinidad de películas que se han estrenado sobre los X-Men y tener claro en qué punto nos encontramos ahora con Logan, la película más reciente.

Al menos acudirás al cine sabiendo un poco más qué te vas a encontrar:

X-Men (2000):

La primera película de esta franquicia que Fox estrenó en otoño del 2000, marcó también el inicio del cine de superhéroes del nuevo siglo. Contó con la dirección de Bryan Singer (que ha repetido tras las cámaras en 3 ocasiones más). Aquí empezó Hugh Jackman como Lobezno, como segunda opción para el papel, y por suerte para nosotros salimos ganando con la presencia física del australiano.

El argumento de la película, gira en torno al reclutamiento de Lobezno por parte del Profesor Charles Xavier (Patrick Stewart, también en Logan) para unirse a los X-Men y frenar los planes del antiguo amigo del Profesor, Magneto (Ian McKellen). Aparecen personajes icónicos de los cómics como Cíclope, Tormenta o Jean Grey, entre otros. Efectos especiales innovadores para la época, acción contundente y un tono adulto son el legado que dejó el inicio de todo.

Para muchos, fue un sueño hecho realidad el poder contemplar por fin a sus personajes favoritos de las viñetas en carne y hueso y en pantalla grande con ese despliegue de medios. Fue el primer taquillazo de la franquicia y del cine de superhéroes en general.

X-Men 2 (2002):

Secuela inmediata estrenada tan solo dos años después del éxito de la primera. Repetían el elenco de la anterior (con nuevos personajes) y Singer como director. Más mutantes, más acción y efectos especiales, más espectacular, más tramas y más Lobezno, lo que el público de la época demandaba. De los pocos casos en los que se desmiente el famoso dicho cinematográfico de “segundas partes nunca fueron buenas”, superior a la primera en todos los aspectos, incluso en duración.

En este caso, los mutantes tenían que hacer frente común con la introducción de uno de los villanos más emblemáticos: Willem Stryker (interpretado por un actor de la talla de Brian Cox) que intentaba perseguirlos y eliminarlos de la sociedad o bien usarlos en su beneficio. 
Tuvimos buenas dosis de Lobezno sacando sus cuchillas o de Tormenta lanzando rayos.

Tiene secuencias ya míticas, como el arranque en la Casa Blanca o la fuga de la cárcel por parte de Magneto. Superó en taquilla a la primera incluso, o sea, que fue un completo acierto difícil de repetir, como así sucedió con la tercera entrega.

X-Men 3. La decisión final (2006): 

Aquí hubo que esperar un poco más para poder terminar la primera trilogía. Sin embargo el tiempo de espera, no garantizó que sus responsables se esmeraran más en superarse. Los tráilers prometían mucho, y tras su estreno, todo se quedó en humo. En esta ocasión, los mutantes tenían que posicionarse frente a una cura para sus poderes o bien revelarse contra el Gobierno.

El bando rebelde estaba liderado por Magneto, y el de defensor de la sociedad, por los X-Men. Salvo la épica batalla final en Alcatraz, poco más hay para rescatar. Repetir la fórmula de poner más mutantes, más acción y más espectacularidad, no garantizó que fuera un éxito. Consiguió buena taquilla, pero se lo debe a sus predecesoras.

Presentó a personajes míticos como Ángel, Kitty Pride o Juggernaut, y quitó de un plumazo a otros personajes icónicos de la franquicia intentando hacerla más dramática, lo cuál no gustó nada a los fans. De hecho, hubo que esperar 5 años para volver a ver a la Patrulla en acción. Aún hoy muchos se preguntan como pudieron estropear una saga que iba tan bien encaminada.

Tal vez tuvo algo que ver el cambio en la silla de director, pasando de Bryan Singer -responsable de las dos anteriores- a un artesano correcto como Brett Ratner.

X-Men Orígenes. Lobezno (2009):

Mientras Fox se pensaba como encauzar la saga, decidieron paliar la espera de los fans con productos como este. Partiendo de la base de que el Lobezno de Hugh Jackman era el personaje más querido, se realizó una película para explicar como Logan se convirtió en Lobezno, contando un poco más sobre su pasado para entender como acabó siendo el mutante de las garras de adamantium que tanto nos gusta.

La idea no era mala, pero todo se viene abajo cuando la película avanza, intenta contar demasiadas cosas. El resultado fue que Fox acabó cargándose el propio universo que ellos mismos habían creado con decisiones sin sentido y totalmente contradictorias en base a lo que se había contado del personaje hasta ahora.

Tal fue el desastre en cuanto a crítica de esta película, que personajes tan queridos por los fans de los cómics como Deadpool, han necesitado una película nueva para que la gente cambiase su percepción, ya que aparece como uno de los villanos en esta Orígenes de Lobezno, pero totalmente desaprovechado. Lo único rescatable de la película es la entrega y las ganas de Jackman para interpretar al protagonista.

X-Men. Primera clase (2011):

Intentando levantar de nuevo la franquicia de la Patrulla X, y partiendo de una idea sobre una película de orígenes acerca de Magneto, se dio un lavado de cara cambiando a los protagonistas y rejuveneciendo a algunos de los que habían aparecido en ocasiones anteriores. De esta manera, se reúne a un interesante elenco con actores de la talla de James McAvoy, Michael Fassbender o Jennifer Lawrence, entre otros, dando vida a personajes ya vistos en las anteriores películas.

Se contó con Mathew Vaughn para la dirección y presentó a nuevos mutantes como Banshee, Havok y las versiones jóvenes de Magneto, Charles Xavier, Bestia o Mística. El argumento de esta película consiste en la creación por parte de Xavier y Magneto de los primeros X-Men, mientras hacen frente a un poderoso mutante que pretende provocar una guerra entre EEUU y la URSS durante la guerra fría, es decir, todo ello ambientado en los años 60 en una especie de pasado distópico.

Interesante manera de reiniciar las aventuras de estos mutantes y con un soplo de aire fresco que le sentó de maravilla, e hizo recuperar la ilusión por los personajes.

Lobezno inmortal (2013):

Segunda parte del sbin-off de Lobezno, ambientada tras los sucesos de la Decisión Final, en la que el mutante de las garras –interpretado nuevamente por Jackman- viaja hasta Japón para asistir al entierro de un amigo del pasado, que pretende saldar una deuda con él. Allí se encontrará con una conspiración para robarle sus poderes y matarle. Interesante historia basada en uno de los cómics míticos del personaje: Honor.

Una correcta película de acción, de la que lo mejor que se puede decir es que es superior a la anterior y que al menos hizo justicia a Lobezno, permitiendo a Jackman interpretar a un personaje más taciturno y atormentado. Fue dirigida por James Mangold, al igual que Logan.

X-Men. Días del futuro pasado (2014):

Película basada en una de las mejores sagas de los cómics acerca de estos personajes y continuación más o menos directa de la anterior. La peculiaridad de este capítulo de la franquicia, es que reunía a los personajes de la trilogía original en un futuro apocalíptico, con los de la que se inició con Primera Clase durante los años 70.

De esta manera, teníamos las versiones jóvenes de Magneto y Xavier junto a las originales, e incluso como es en el caso del Profesor, coincidían en alguna escena pasado y futuro. 
Por un lado, en el futuro los mutantes han sido prácticamente exterminados por los Centinelas.

La única manera de derrotarlos, es evitando la creación de los mismos, para ello mandan a Lobezno al pasado, a encontrarse con los mutantes de Primera Clase, liderados por Xavier, para que le ayuden a evitar la construcción de los Centinelas. Viajes en el tiempo, escenas brillantes y una historia muy intensa, sobre todo hacia el final, que aunque pueda ser un poco barullada, acaba enganchando por la manera en la que combinan pasado y futuro en el clímax.

Una de las mejores cosas de esta película, es la de reunir a los personajes de la primera trilogía y verlos otra vez en acción. Y para más inri, es una manera muy inteligente de dar carpetazo al destino de alguno de los personajes de la Decisión Final. Una de las mejores de toda la franquicia y regreso de Singer a la dirección.

X-Men. Apocalipsis (2016):

Última parte hasta la fecha de la Patrulla X, y aparentemente es el cierre de la trilogía que se inició con Primera Clase 5 años atrás. Aquí los personajes deben hacer frente al mutante más poderoso de todos: Apocalipsis, que además fue el primero de su especie.

Este villano recluta a cuatro guerreros mutantes (entre ellos, Magneto) que se dedican a sembrar el caos por el mundo, con el fin de exterminar a la raza humana y permitir que los mutantes sean los seres que dominen en la tierra.

Muy espectacular y mucha acción, y la introducción de versiones jóvenes de Cíclope, Rondador Nocturno o Jean Grey. No estaba mal, pero el final acaba saturando y el villano escogido un poco decepcionante. Nuevamente fue un éxito con lo que queda abierta la puerta a una secuela.

¿Lo que viene ahora?

Por el momento tenemos el cierre de la historia de Lobezno, que tras nueve películas, podemos darnos por satisfechos con el papel de Jackman como el personaje más famoso de esta Patrulla X.

Y parece ser que Logan es el colofón perfecto para él.
Ahora lo que habrá que esperar es la nueva película de los X-Men, de la que corren rumores de que se titule New Mutants.
¿Cuál es tu película favorita?

Sobre el autor de este post:

Adonai (@SoldieRyan) es diseñador gráfico, bloguero y cinéfilo especialista en todo lo relacionado al séptimo arte. No dudes en echarle un ojo (o dos) a su blog de cine: Salvando al Soldado Ryan

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